Historia

Lituania: el oro del báltico, apreciado por los científicos

Como siempre desde Lituania quiero contaros algo que tenga relación con este maravilloso país, así que hoy le ha tocado el turno al “oro del báltico”.
Lituania forma parte de los países bálticos. Limita al norte con Letonia, al este con Bielorrusia y al suroeste con Polonia y la provincia rusa de Kaliningrado.

Son muchos los tesoros que alberga este país, entre ellos las dunas que se extienden alrededor de los 108 kilómetros de costa, las joyas de ámbar y los deliciosos platos que se pueden degustar.

Lituania no sería la misma sin el ámbar. Se le conoce como el “el oro del Báltico“, y en la mayoría de tiendas se venden recuerdos del país y joyas fabricadas con esta piedra preciosa.

Muchos dicen que este ambar procede de las lágrimas de los Dioses y es que desde los tiempos remotos se le ha atribuido a esta piedra preciosa, un orien divino, asociándole los lituanos, propiedades mágicas y efectos curativos.

Un poco de Historia

El ámbar despertó un gran interés y mucha admiración porque su contenido, es decir, que las incrustaciones fósiles (mosquitos, escarabajos, arañas, etc…) hacían que este tuviera un valor muy preciado.

Estos pedacitos de historia fueron utilizados como amuletos durante mucho tiempo por hombres y mujeres de la época y hasta hoy día es considerado como una de las joyas de los países bálticos.

Gracias al ámbar podemos saber como fue el planeta hace millones de años y para conocer su formación debemos viajar en el tiempo.

Los árboles de aquella época (incluso los de hoy día) para protegerse contra las infecciones y los ataques de los insectos que los atacaban, producían esta resina, de tal forma que cuando sufrían un corte, esta resina brotaba al exterior de una forma líquida, viscosa y bastante pegajosa, arrastrando consigo toda clase de insectos que pudiera encontrarse en el camino, inclusive los líquenes o musgos que estaban en su corteza.

Con el paso de los años, la resina se solificaba y viajaba por los ríos hasta la desembocadura de los mismos, donde se acumulaba en los sedimentos, sufriendo el proceso de fosilización, convirtiéndose la misma y tras muchos millones de años en lo que hoy día conocemos como “ámbar”.

El oro del báltico

Si quieres ámbar, es mejor adquirirlo en Lituania, pues es aquí donde puedes encontrar el de mayor calidad y el más bello, ya que el sol lo ha acariciado durante un larto tiempo tras su erosió por la arena de las dunas, además de haber sido prensado por el peso de los glaciares. Gracias a ello, éste ámbar tiene unas propiedades únicas.

No todo lo que compramos bajo el nombre de ámbar es ámbar auténtico, es más, me atrevo a decir que el ámbar de verdad lo hemos visto poco. Entonces ¿qué es lo que compramos? Pues, compramos plásticos, ámbar sintético y reconstituido o en el mejor de los casos compramos copal.

Primero, debo daros algunos datos. El ámbar es una resina fósil de pinos prehistóricos (pinus succinifera) de hace millones de años. Pero no toda la resina fósil es ámbar, para tener derecho a llamarse ÁMBAR la resina debe contener el famoso y mítico ácido succínico.

Un 90% de todas las existencias mundiales de ámbar (succinita) extraen en un único yacimiento que se encuentra a 60 km de Kaliningrado (Rusia) . El resto – solo un 10% – extraen en Polonia (llamado gedanita por el nombre de la localidad donde lo extraen, el % de ácido succínico es bajo), Lituania, Alemania y Letonia (succinita), Romania (romanita), Sicilia (simetita), Birmania (birmita, no contiene ácido), Repíblica Dominicana, Mexico y Nicaragua (resina fósil de algarrobo, no contiene ácido succínico).

Extrictamente hablando el nombre “ámbar” debería aplicarse al ámbar del Báltico, el famoso “oro del Báltico“, porque solo succinita posee las propiedades mágicas y curativas apreciadas ya en la antigüedad cuando los romanos viajaban a las costas del mar Báltico para comprar ámbar.

En Rusia la extracción del ámbar es industrial. En la region de Kaliningrado, en pueblo Yantarny (yantar=ámbar en ruso) se encuentra la Factoría Industrial de Ambar – la única del mundo. Aquí solo un 10% de la extracción anual está destinado a la producción de las joyas, el resto se utiliza en la medicina u otros tipos de la industria (p.e. fabricación de la harina de ámbar que se usa para preparar las lacas, pinturas, cristales y se vende al extranjero para que los joyeros de todo el mundo puedan hacer las imitaciones del ámbar). A pesar de solo un 10% destinados al mundo de joyería La Factoría es el lider mundial en fabriación de las joyas con ámbar natural (97% de todas las joyas con ámbar del mundo). Desde mayo de 2005 el ámbar se considera oficialmente una piedra preciosa del mismo modo que los diamantes o esmeraldas.

En otros paises tales como Letonia, Lituania o Polonia el negocio de ámbar está en manos de los autónomos o pequeñas empresas que recogen el ámbar en las playas y hacen joyas artesanalmente. El volúmen deproducción es insignificante. Para recuperarlo los artesanos de Lituania y Letonia compran los artículos de ámbar en la vecina Kaliningrado (Rusia); los artesanos de Polonia compran harina de ámbar para fabricar las imitaciones (ambroide – leer más abajo).

Solo el ámbar del Báltico contiene el apreciado ácido succínico utilizado todavía hoy la medicina y farmacéutica para curar diferentes dolencias. Los ámbares de otros lugares no lo contienen o contienen muy poco y además la dureza y propiedades físicas y químicas son diferentes.

Si casi todo el ámbar se extrae en Rusia, y un 97% de todas las joyas se fabrican en Kaliningrado y además, las leyes rusas son muy extrictas con respecto a la exportación ¿qué es lo que nos venden en joyerías  de otros países? Para eso, lo mejor es tratar de conocer algunos métodos que puedan ayudarnos a identificar el falso ámbar.

Imitaciones de ámbar y como descubrirlas.

Dicen que si frotamos el ámbar natural, éste se electriza y empieza a atraer los trocitos de papel, polvo, etc. Pero ¡tened cuidado! Los plásticos también lo hacen :D. Eso si, si el ámbar no se electriza puedes estar seguro que no es ningún tipo de ámbar.

Si hacemos una linea con el filo de un cuchillo sobre su superficie:  en el ámbar natural aparece el polvo, en las imitaciones suele aparecer viruta.

Copal – son resinas jovenes e inmaduras. Su uso en vez de ámbar es muy popular entre los joyeros de todo el mundo, sobre todo en Asia; Australia y EEUU, es decir en los lugares donde no existen propios yacimientos de ámbar genuino.

Visualmente no se nota diferencia con el ámbar auténtico, pero este ámbar no contiene ácido succínico y por lo tanto carece de propiedades curativas. Al contrario de ámbar natural el copal se disuelve en éter etílico.

  • Si frotarlo con un algodon mojado en éter etílico en la superficie de este “ámbar” aparece una mancha. El ámbar natural se quedará sin manchas.
  • En los rayos UV la resina joven es de color blanco, el ámbar auténtico es de color azul.

Ambar reconstituido – es ámbar prensado, su nombre oficial es ambroide. Es muy bonito y confunde a cualquiera. Se hace de residuos de la producción de resina y harina de ámbar decolorida bajo una presión de 40 atm. y temperatura 200º. El color depende de los tintes aplicados.Está muy de moda entre los joyeros de Europa.

  • Si frotar el ambroide con un algodón mojado en éter etílico la superficie de este “ambar” se hace pegajosa (el ámbar genuino se queda sin cambios).
  • Si mirarlo con una lupa bien fuerte se ven las bolitas de tinte. Muchos se autoengañan pensando que son “inclusiones”. El ambroide contiene demasiadas burbujitas de aire y muchas interferencias que hacen de pieza una belleza visual, pero ne deja de ser una imitación.

Ámbar combinado – son trocitos de ámbar natural, el polvo de ámbar y plásticos. Una imitación muy difícil de descubrir.

  • Usar el método de aguja caliente (ver más abajo) en varios puntos. Aunque lo mejor sería llevarlo a un laboratorio.

Ámbar sintético. Los reyes de ámbar sintético son los paises asiaticos. ¿Habeis comprado ámbar en China, Tibet o Tailandia? Lo siento alli no hay ámbar. Se usan más de 60 tipos de plásticos y resinas sintéticas. Las más famosas son bakelita y bernata.

  • en los rayos UV los caseínicos son de color amarillo, la bakelita es incolora (el ámbar es de color azul).
  • calentar una aguja y aplicarla en el lugar poco visible. El ámbar sintético desprende el olor químico desagradable, el de verdad huele a pino (¡ojo! el copal también huele a pino)
  • preparar una solución salina (10 cucharitas de sal y 250mm de agua). El ámbar natural flotará, las imitaciones incluido el copal se hundirán (menos polistrol y ambroide que no se hunden).

Imitaciones de inclusiones. El ámbar que contenga las inclusiones de plantas o insectos prehistóricos es bastante raro. Las inclusiones dentro del copal sí se encuentran muy a menudo. Pero como las inclusiones son tan deseadas por los coleccionistas los joyeros aprendieron a preparar las imitaciones. Su nombre oficial es “sandwich”. Sobre la base de ámbar natural ponen un insecto y lo cubren con resina sintética.

  • usar método de aguja caliente aplicandola por toda la superficie.

Por lo tanto, si comprais ámbar en Rusia, Letonia o Lituania lo más probable que sea auténtico, el de Polonia podría ser gedanita (ámbar de Gdansk) o ambroide; en Gran Bretaña todas las joyas llevan copal o ambroide; en Asia en general os venderán los plásticos o copal; en Australia y EEUU venden copal y en Sudamerica – ámbar de algarrobo.

[Vía: Gintalinis]