Historia

Lietuvos Respublika istorija: Historia de Lituania

Lietuvos Respublika istorija: Historia de Lituania…

Ayer regresé de mi segundo país (Lituania), un viaje largo y agotador, pero siempre ha merecido la pena viajar para ver a la familia y pasar unos días, por motivos laborales no voy a poder celebrar el año nuevo pero si he pasado una gran Navidad con todos ellos.

Espero que este artículo no sea tan aburrido, pues hoy os hablaré un poco sobre la historia de Lituania, desde la época del rey Mindaugas (1253) hasta algo de nuestros días, pero no penséis que esto se convertirá en un libro ni nada por el estilo, simplemente quiero que sepan algo más sobre ese País, por si un día queréis visitarlo.

Los lituanos vivieron en las orillas del mar Báltico, desde mucho antes de la era cristiana, poseían un nivel de organización similar al de otros pueblos de la época. Protegidos por los bosques vírgenes que cubrían casi toda la región. Las tribus lituanas resistieron con tesón las presiones de los germanos en el siglo XIII, uniéndose bajo la dirección de Mindaugas, coronado Rey por el Papa Inocencio IV en 1253.

Tras la destrucción del Reino de Kiev por los mongoles en el siglo XIV, Lituania se expandió hacia el este y el sur, penetrando en las tierras de los belorusos. Gediminas es considerado el constructor del Gran Ducado de Lituania, con capital en Vilnius (Vilna) desde 1323, que se extendería desde el mar Báltico hasta el mar Negro. En 1386, Jagiello, nieto de Gediminas, se casó con la Reina de Polonia y consumó la unión de ambos reinos.

Con la coronación, en 1840, de Iván III, de Moscovia como soberano de toda Rusia emergió una nueva y mayor amenaza a la Gran Lituania, cuyos dominios se extendían por territorio belaruso y ucraniano. No obstante, la unión lituano-polaca alcanzaría su mayor esplendor en el siglo XVI, constituyendo un sistema político excepcional en Europa (ver Polonia), para decaer después en las devastadoras guerras contra Suecia, Rusia y Turquía y las rebeliones campesinas del siglo XVII.

En los repartos de Polonia de 1772 y 1793, entre Rusia, Prusia y Austria, la primera se apoderó solamente de Belarús, pero cuando el Estado polaco desapareció, en 1795, Lituania corrió la misma suerte, hasta caer totalmente en manos rusas en 1815. En ese año, el Congreso de Viena agregó al emperador de Rusia los títulos de rey de Polonia y gran príncipe de Lituania.

El régimen zarista trató a Lituania como parte integrante de Rusia, que pasó a ser llamada Territorio del Noroeste después de 1832. Entre 1864 y 1905, la rusificación se extendió; los textos impresos en lituano debían usar el alfabeto ruso y se perseguía la religión católica, pero los lituanos desistían del uso de la lengua rusa.

En la Primera Guerra Mundial, Alemania ocupó gran parte de Lituania. En 1915, los alemanes permitieron la realización de un congreso de 214 delegados, que eligió un Consejo de Lituania y llamó a la creación de un Estado lituano independiente, dentro de las fronteras étnicas, con Vilnius como capital. El 16 de febrero de 1918 el Consejo declaró la Lituania independiente y el fin de sus vínculos políticos con otras naciones.

En 1919, el Ejército Rojo entró en Vilna y se formó un gobierno comunista, obligado luego a retirarse. El nuevo jefe del Estado polaco, Josef Pilsudski, intentó restablecer la antigua unión, pero fracasó. Al final, la Sociedad de Naciones y las potencias europeas acordaron la separación de Polonia y Lituania, en 1923, pero con una línea demarcatoria que ésta impugnó.

En 1926, Lituania y la Unión Soviética (URSS) firmaron un protocolo de no agresión, seguido por un acuerdo de amistad y cooperación entre Lituania, Letonia y Estonia, firmado en 1934.

En septiembre de 1939, el acuerdo secreto soviético-alemán dejó a Lituania dentro de la esfera de influencia de la URSS. En octubre siguiente, en Moscú, el tratado de asistencia mutua firmado por Lituania la obligó a instalar en su territorio guarniciones y bases aéreas de la URSS. En 1940 el Ejército soviético ocupó Lituania; varios líderes políticos locales fueron detenidos y deportados, mientras otros huyeron hacia Europa occidental.

Durante el gobierno del nuevo primer ministro, Justas Paleckis, en agosto de 1940, Lituania fue incorporada a la URSS como república constitutiva. Después de la ocupación alemana, en 1941, Hitler reagrupó a los estados bálticos y Belarús en la provincia de Ostland (ver Estonia y Letonia).

Durante la ocupación alemana, 190 mil judíos fueron enviados a campos de concentración. Cien mil residentes de Vilna –un tercio de la población de la capital, la mayoría judíos– fueron asesinados. Vilna era conocida como la «Jerusalén de Lituania» y se había transformado en uno de los más importantes centros de la cultura judía en el mundo.

Vilna fue reconquistada por el Ejército Rojo en 1944 y Lituania volvió a quedar bajo ocupación soviética. Unos 20 mil lituanos llegaron a refugiarse en Europa occidental y se inició un período de sovietización y deportaciones en masa hacia el norte de Rusia y Siberia.

Con la apertura política iniciada por Mijaíl Gorbachov en la URSS, Lituania comenzó a vivir una etapa de intensa agitación. En junio de 1988 se fundó el Movimiento Lituano por la Perestroika, cuyo Comité Ejecutivo se autodenominó Sejm (nombre del Parlamento lituano en la época de la independencia) y se conoció como Sajudis.

En julio salió de la clandestinidad la Liga por la Libertad Lituana, cuyo origen se remontaba a 1978, y pidió directamente la retirada de las tropas soviéticas instaladas en el país y la independencia de Lituania, con vistas a su integración en la Comunidad Europea.

En febrero de 1989, el Sajudis hizo un llamamiento por una Lituania libre y neutral, dentro de una zona desmilitarizada. Ese mes, el primer secretario del Partido Comunista asistió, al lado del Sajudis, al acto oficial de conmemoración de la independencia nacional. En diciembre, el soviet supremo de Lituania suprimió el artículo de la Constitución que asignaba al Partido Comunista el papel dirigente; fue la primera decisión de ese orden en la URSS.

En enero de 1990, el presidente soviético Mijaíl Gorbachov anunció en Vilna que una ley establecería las modalidades de relación futura con la Unión, pero en marzo el parlamento lituano proclamó la independencia inmediata. Tras un duro forcejeo, que incluyó escaramuzas entre tropas soviéticas y lituanas, en setiembre de 1991 el nuevo Consejo de Estado de la URSS aceptó la independencia de los tres estados bálticos, seguida por el reconocimiento inmediato de varios países. El 17 de setiembre de 1991 el país fue admitido en la ONU.

En agosto de 1991, tras el fallido golpe de Estado contra Gorbachov en la URSS, el Parlamento declaró ilegales al Partido Comunista, el partido democrático del trabajo y la juventudes comunistas lituanas. El mes siguiente, el presidente Vytautas Landsbergis solicitó ante las Naciones Unidas la retirada de las tropas soviéticas de Lituania.

La nueva Constitución fue aprobada por referéndum el 25 de octubre de 1992. Ese año, el PNB disminuyó más de una tercera parte y la inflación rondó el 1.000%.

En febrero de 1993, el líder del ex Partido Comunista, Algirdas Brazauskas, fue electo presidente con 60% de los votos. En 1993 y 1994, Brazauskas prosiguió con la política de transición hacia la economía de mercado.

A causa de las protestas masivas contra la venta de la petrolera nacional a la empresa estadounidense Williams International, el primer ministro Rolandas Paksas renunció a fines de octubre de 1999. El presidente nombró entonces en su lugar a Andrius Kubilius, que se desempeñaba como su vice, y siguió adelante con la operación.

Paksas, al frente del derechista partido Liberal Demócrata, ganó las elecciones presidenciales de enero de 2003 con un 54,9% de los sufragios, derrotando a Adamkus, quien había sido favorito en la mayoría de las encuestas.

El referéndum de mayo de 2003 sobre el ingreso de Lituania a la UE dio un abrumador triunfo a los partidarios de la unión, con 91% de los votos.

En noviembre de 2003, el presidente Paksas fue acusado por un informe de inteligencia militar de estar vinculado con la mafia y los servicios secretos rusos, la venta ilegal de armas y el financiamiento del terrorismo internacional. La comisión parlamentaria nombrada para investigar las denuncias concluyó que Paksas había violado la Constitución y proporcionado información secreta, poniendo en peligro la seguridad del Estado.

En febrero de 2004, tres diplomáticos rusos fueron acusados de espionaje y expulsados de Lituania. La cancillería consideró que los expulsados desarrollaban actividades ilegales escudados en su cargo diplomático, favoreciendo privatizaciones e intentando obtener información secreta del Parlamento acerca del proceso de censura del presidente Paksas. Un mes después, Lituania pasó a formar parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

El parlamento lituano votó en abril la realización de juicio político a Paksas por violaciones a la constitución. El presidente fue acusado de dejar filtrar materiales clasificados y de otorgar ciudadanía lituana a una persona de origen ruso, a cambio de apoyo financiero. En su alocución frente al parlamento, Paksas insistió en su inocencia y en que sus errores no merecían enjuiciamiento. Declaró además que «el juicio es una revancha del sistema político en mi contra, una vendetta debido a mis esfuerzos en la lucha contra la corrupción del país». Por la constitución, Paksas fue reemplazado por su rival político Arturas Paulauskas.

Lituania pasó a formar parte de la UE en mayo de 2004. Un mes después, Valdas Adamkus, fue reelecto presidente tras una segunda vuelta electoral donde logró el 52% de los votos, frente al 48% de su rival, Kazimeira Prunskiene. Al conocer los resultados, Adamkus dijo que iniciaría inmediatas conversaciones con los demás candidatos para formar su equipo de gobierno.

Tras las elecciones generales de octubre, Algirdas Brazauskas continuó como primer ministro. En noviembre, Lituania fue el primer estado miembro en ratificar la constitución de la UE.

El Partido Laborista (PL) se mantuvo en la coalición de gobierno, a pesar de que su líder, Viktor Uspaskich, renunció a su puesto como ministro de Economía, en junio de 2005, debido a acusaciones de los partidos de derecha y ratificadas por una Comisión de Ética del parlamento. Se acusaba a su oficina de firmar acuerdos comerciales que favorecían intereses privados

Uno de los reactores de la planta nuclear de Ignalina fue cerrado en diciembre –de acuerdo a los requerimientos de la UE–. El segundo debería cerrar en 2009.

El presidente Adamkus declinó, en mayo de 2005, la invitación de Moscú para concurrir a la ceremonia en conmemoración del fin de la Segunda Guerra Mundial. En setiembre, la caída de un avión caza ruso –que portaba al menos cuatro misiles– en territorio lituano generó cierta tensión entre Moscú y Vilnius. Finalmente, tras las investigaciones que evidenciaban fallas técnicas y errores humanos tras el siniestro, la situación se normalizó y el piloto –que había permanecido bajo arresto en Lituania– fue liberado para volver a su país.

Lituania pidió, en enero de 2006, que el cierre definitivo de la planta de Ignalina para el 2009. Ignalia esta considerada como una de las fuentes de ingresos de Lituania, pero esta tiene que estar cerrada en el 2009, ya que es un requisito para que Lituania entrará a formar parte de la U.E.