Tecnología

La huella dactilar no es segura para los smartphones

Huella Digital

La biometría (del griego “bios” vida y “metron” medida) es el estudio automático para el reconocimiento único de humanos basados en uno o más rasgos conductuales o rasgos físicos intrínsecos.

En las tecnologías de la información, la autentificación biométrica o biometría informática es la aplicación de técnicas matemáticas y estadísticas sobre los rasgos físicos o de conducta de un individuo, para su autentificación, es decir, la verificación de su identidad.

Existe determinados tipos de identificación usando factores biométricos, tales como: las huellas dactilares, la retina, el iris, los patrones faciales, de venas de la mano o la geometría de la palma de la mano, los cuales representan ejemplos de características físicas (estáticas), mientras que entre los ejemplos de características del comportamiento se incluye la firma, el paso y el tecleo (dinámicas). La voz se considera una mezcla de características físicas y del comportamiento, pero todos los rasgos biométricos comparten aspectos físicos y del comportamiento.

Si te has planteado alguna vez la posibilidad de usar tu huella dactilar como identificación biométrica en tu terminal móvil, deberás tener en cuenta que a día de hoy es una medida de seguridad no segura si ésta se usa como sistema único. Lo que quiero decir, es que si para acceder a tu smartphone tan solo empleas tu huella dactilar sin combinarla por ejemplo con un código PIN, entonces ésta podría ser a día de hoy craqueada. ¿Cómo?

Anil Jain es un investigador de la Michigan State University (MSU) al que las fuerzas de seguridad habían solicitado sus servicios para desarrollar un juego de huellas digitales creadas y diseñadas a partir de una impresora 3D. La finalidad de dicha tarea era la de desbloquear un iPhone de una víctima de asesinato, pues consideraban que dicho dispositivo podría contener información que revelara la identidad del asesino.

Las réplicas que Anil Jain diseñó funcionan a la perfección, para ello, solo tuvo que revestirlas con micras de espesor de ciertos metales como: oro, cobre y plata, de tal manera que hicieran el efecto de conductividad que la huella dactilar de un ser vivo.