Tecnología

Implantes de seda y silicio: los implantes del futuro

 

Un grupo de Científicos de la Universidad de Pensilvania están diseñando unos componentes electrónicos que se disuelven casi completamente en el interior de nuestro cuerpo a través de una fina y flexible capa de sustrato de seda con componentes electrónicos y silicona.

Mientras la electrónica implantada actualmente debe ser, por lo general, protegida del cuerpo, estos dispositivos electrónicos no necesitarán esa protección y todo el proceso es más o menos perfecto: la electrónica es tan flexible dentro de los sustratos de seda que se ajustan a los tejidos sin problemas. Con el tiempo la seda se desvanece, dejando paso a unos finos cuerpos de silicio que no causan irritación alguna porque tan solo tienen algunos nanómetros de grosor.

Para crear estos dispositivos, los transistores se introducen en una fina cama de apenas un milímetro de largo y 250 nanómetros de espesor, apenas quedan estampados sobre la superficie y luego se recubren con una fina capa de seda. La seda mantiene cada dispositivo en su lugar, incluso después de ser implantado en la piel. Hasta ahora las pruebas han tenido éxito en ratones.

En un artículo publicado en la revista Applied Physics Letters, los investigadores divulgan que estos circuitos pueden ser implantados en animales, sin efectos adversos. Y el desempeño de los transistores en la seda del interior del cuerpo no sufre.

Los investigadores ahora están desarrollando indicadores LED de silicio de seda que podrían actuar como tatuajes fotónicos que pueden mostrar lecturas de azúcar en la sangre, así como matrices de electrodos conforme que pueden interactuar con el sistema nervioso.

La seda ya ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos para su uso en implantes médicos, ya que el cuerpo la descompone completamente en subproductos inofensivos.

La biocompatibilidad del silicio, sin embargo, no está tan bien establecida como la de la seda, aunque todos los estudios hasta ahora han demostrado que el material es seguro. Esta seguridad, parece depender del tamaño y la forma de las piezas de silicio, por lo que el grupo está esforzándose en minimizarlas.

Los dispositivos médicos actuales están muy limitados por el hecho de que los componentes electrónicos activos tienen que estar ‘enlatados,’ o aislados del cuerpo, y están hechos con silicio rígido”, dice Brian Litt, profesor de la Universidad de Pensilvania.

El uso de implantes artificiales evitaría los problemas asociados a la débil regulación que existe en la mayoría de los países y que favorece el floreciente negocio ilegal de tráfico de cadáveres.

[Fuente: nextnature]