Nuevas sorpresas en la factura de la luz

Nuevas sorpresas en la factura de la luz

Si Nikola Tesla siguiera vivo, hubiera muerto de un infarto al ver hoy día los problemas que la la factura de la luz está generando en numerosas familias con pocos recursos.

Nos espera una revolución en la factura de electricidad, que tiene el beneplácito del Gobierno. Desde el 1 de abril, un mes antes de las elecciones europeas, el Ministerio de Industria y Energía ya no fijará los precios de la luz para los 17 millones de consumidores que tienen Tarifa de Último Recurso (TUR). Pero el cambio también afectará a quienes estén en el mercado libre, a quienes tengan su tarifa sin regular y con ofertas que iban revisando sus precios según las variaciones en la tarifa regulada.

Se supone que la idea de esta iniciativa es que el precio de la luz lo decida el mercado, con lo cual variará cada día y cada hora. Lo cierto es que entonces estaremos completamente en manos de las compañías eléctricas, pues el Gobierno se lavará las manos y dejará a los consumidores a merced de estas compañías.

Y lo que es peor: la factura de la luz será poco transparente, mucho menos que hasta ahora, y previsiblemente las eléctricas adoptarán agresivas estrategias comerciales, que llevarán a muchos consumidores a pagar una tarifa mucho más elevada sin ni siquiera saberlo.

Como aspecto que podría ser positivo podemos señalar únicamente que el nuevo sistema podría aportar algún beneficio a los consumidores que dispongan de uno de los nuevos contadores digitales, pero sólo si realizan a diario un minucioso control sobre su consumo y conocen bien el cambiante precio diario de la luz.

Éstas son, básicamente, las novedades:

  • Adiós a la tarifa regulada: la TUR desaparece. El precio de la luz lo decidirá el mercado y variará cada día y cada hora. El Ministerio ya no indicará a cuánto está el kWh en la tarifa regulada. Pero los peajes o tarifas de acceso, sí, además de un margen para las eléctricas, en el que el Gobierno fijará un tope máximo.
  • Un “método oficial”: la tarifa a pagar por el consumidor se calculará con un “método oficial”: precio del kWh según mercado + peajes + margen fijado por el Gobierno.
  • Tarifas personales: a cada consumidor se le aplicará un precio diferente dependiendo su consumo real cada día y a cada hora. Pero esto será así únicamente para quien tenga instalado uno de los nuevos contadores digitales. Al resto se les aplicarán unos perfiles de consumo medios preestablecidos.
  • Tarifas imprevisibles: será imposible conocer el precio de la luz con antelación y sólo los expertos sabrán realmente lo que pagan. También será muy difícil comprobar si te están cobrando el precio correcto o no.
  • Pago anual: habrá posibilidad de pagar un precio fijo anual por kWh. Será una modalidad mucho más transparente y estable, pero también más cara. El precio de estas tarifas anuales será elegido libremente por cada eléctrica.
  • Compañías “oficiales”: cualquier eléctrica podrá ser comercializadora de referencia si cumple una serie de requisitos, y por ello podrán vender luz según el método “oficial” que citábamos en el punto dos.

Vía: ocu


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