Festividad de San Juan: una fiesta con rituales

hoguera-san-juan La Noche de San Juan es una festividad muy antigua en la que se celebra la llegada del solsticio de verano en el hemisferio norte cuyo rito principal consiste en encender una hoguera. La finalidad de este rito era “dar más fuerza al sol”, que a partir de esos días, iba haciéndose más “débil”. Los días se van haciendo más cortos hasta el solsticio de invierno. Simbólicamente el fuego también tiene una función “purificadora” en las personas que lo contemplaban.

 

Esta fiesta se celebra en muchos puntos de Europa, aunque está especialmente arraigada a España, Portugal (Fogueiras de São João), Noruega (Jonsok), Dinamarca (Sankthans), Suecia (Midsommar), Finlandia (Juhannus) y Reino Unido (Midsummer). En Sudamérica, Brasil tiene Fiestas Juninas, en Bolivia, Chile y Venezuela la noche de San Juan. La noche de San Juan está, así mismo, relacionada con antiquísimas tradiciones y leyendas españolas como la Leyenda de la Encantada.

En la mayoría de los lugares en los cuales se celebra actualmente continúa la tradición original aunque en España y Portugal se ha perdido parte de su significado. Habitualmente se realizan hogueras en las calles y plazas de las poblaciones donde se reúnen familiares y amigos. Nótese que la fiesta en España se celebra la noche que va del 23 al 24 de junio, aunque en realidad la noche más corta del año -que corresponde con el solsticio de verano- es la del 21 de junio. En algunas zonas del Atlántico europeo como Inglaterra, también se celebra el día 28 (vísperas de San Pedro) una fiesta similar.

San Juan

La tradición de la noche de San Juan está muy arraigada en la cultura mediterránea y tiene su espejo en la celta, con noche de brujas druidas y aquelarres. Que haya hogueras el 23 de junio es una tradición en medio mundo y por lo tanto no es raro que también las haya en Canarias. Por ejemplo: en Gran Canaria, San Juan es el patrono de las dos ciudades más cercanas a la capital, Telde y Arucas, y encima Las Palmas de Gran Canaria celebra ese día su fundación.

Las hogueras se nutren de los atrabancos que no necesitamos y que se transformarán con las llamas. Pero no sólo se transmuta la materia indeseada, también el alma se purifica y la alegría invade nuestros sentimientos, conjurando los malos momentos e influencias.

Es el tiempo de los rituales, incluso para los más escépticos, donde decretamos nuestros deseos más profundos y los ponemos en manos de esas energías intangibles que no comprendemos pero que sabemos hacen su trabajo.

[Fuentes: Wikipedia]


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