¿Por qué se desmayan los soldados?

El cornetín de órdenes da el aviso y manda la posición de firmes. En formaciones debemos permanecer, en algunas ocasiones, y durante un discurso de nuestros altos mandos en esa posición. Ello conlleva unos problemas físicos que podemos sufrir.

Estar mucho tiempo de pie puede (sin movernos) puede ocasionarnos mareos, desmayos o algo todavía más grave, una lipotimia. Un consejo para que esto no pase es apretar los músculos de las piernas cada cierto tiempo y de forma intermitente. Supongo que te estarás preguntando el motivo por el cual ese simple movimiento muscular puede evitar que nos desmayemos

Para evitar en cierto grado estos problemas, nuestro sargento nos ha comentado que una solución “de toda la vida” es la de apretar los músculos de las piernas de vez en cuando, de forma intermitente. La causa de los mareos y desmayos se debe a la disminución de la presión sanguínea en el cerebro.

El cuerpo humano tiene un sistema sanguíneo que funciona como si fuera un circuito cerrado de cañerías por las que fluye la sangre en las distintas partes del cuerpo. Cuando estamos en movimiento (caminando, corriendo, etc…) ese riego llega a todas las partes de nuestro cuerpo sin problemas porque la musculatura ayuda en ese proceso. En cambio, si permanecemos durante un largo período de tiempo sin movernos la presión sanguínea disminuye. Fijémonos en la imagen (persona en estado de posición bípeda, sin moverse).

El recorrido de la sangre es el siguiente: la sangre que sale del corazón se dirige a los pies. Sale sin problema desde el corazón porque éste la impulsa con mucha fuerza, al llegar a los pies vuelve a subir aprovechando el impulso inicial, mientras sube, comienza a encontrar dificultades, pues da comienzo una lucha contra la fuerza de la gravedad, por lo que toda la sangre no volverá a oxigenarse como es debido. Este proceso se repite una y otra vez, mientras estemos quietos en esa posición y por lo tanto, cada vez llega con menos oxígeno, lo que conlleva a que el flujo sanguíneo baje poco a poco. Por tanto, ¿a que afecta esto?, pues lógicamente al que está más arriba (el cerebro) donde cada vez la sangre llega con menos oxígeno, disminuirá la presión sanguínea, siendo la falta de oxígeno la consecuencia del desmayo.

Entonces…, ¿cómo podemos evitar el desmayo?. Simplemente debemos hacer fuerza con nuestras piernas, de tal modo que ese simple esfuerzo, usando los músculos de las piernas como bomba muscular, conseguiremos empujar la sangre de nuevo hacia el corazón, evitando que esta se estanque por el camino.

Aprovecha estos movimientos para que puedas evitar un desmayo en formación (pero hazlo con disimulo, en firme está prohibido moverse :D).


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